El viernes 30 de enero realizamos en el recreo un acto para conmemorar el Día de la Paz, en el que formamos el símbolo de la paz entre todos y leímos unas palabras:
Queremos aprovechar este momento para recordar que la paz no es algo lejano: empieza en cómo nos tratamos cada día.
Federico García Lorca escribió para un mundo más humano; hoy leemos un texto inspirado en sus ideas sobre la humanidad, la justicia y la dignidad de las personas, para recordar que la paz empieza entre nosotros.
«La paz no es silencio.
El silencio puede estar lleno de gritos.La paz es que nadie tenga miedo.
Es que el corazón no se esconda.
Es poder mirar al otro
y reconocerlo como igual.Porque no hay belleza
donde hay odio,
ni justicia
donde hay desprecio.La paz no se espera:
se construye.
Se construye cada día
con palabras,
con gestos,
con respeto.»
Mientras hablamos de paz, no podemos cerrar los ojos ante las injusticias del mundo. Lugares como Palestina nos recuerdan que la paz no es igual para todos, que muchas personas viven rodeadas de miedo, violencia y desigualdad.
Por eso queremos comprometernos a hacer algo: a que nuestro instituto, nuestra comunidad y nuestras vidas sean espacios de respeto, solidaridad y justicia. Porque la paz verdadera exige acción, no solo palabras.
Gracias por escuchar y por ser parte de la paz que queremos construir.





